LA RUTA DEL TREN TAYTA IMBABURA

Una invitación a redescubrir nuestra identidad a través de un recorrido que une historia, naturaleza y cultura. En este trayecto de 13 kilómetros, el ferrocarril se convierte en un puente que conecta el presente con el legado de nuestros ancestros, permitiéndote contemplar la grandeza de los paisajes andinos desde una perspectiva pausada y auténtica. Es el latir de un patrimonio vivo que sigue recorriendo nuestra tierra.

La Experiencia en las estaciones

Durante las 2 horas y 50 minutos de travesía, cada parada de 40 minutos es una ventana a la esencia de nuestra tierra.

  • En Ibarra, apoya el talento de los emprendedores locales y déjate cautivar por la gastronomía y el encanto de la Ciudad Blanca.
  • Al llegar a San Antonio, maravíllate con la maestría artesanal única y los sabores tradicionales que definen este rincón de arte.
  • En Andrade Marín, descubre un legado industrial vivo a través de sus emprendimientos textiles y la calidez de sus sabores locales.

Estación Ibarra

Sabor local y el encanto de la Ciudad Blanca.

Estación San Antonio

Arte vivo y maestría en madera.

Estación Andrade Marín

Texturas andinas, sabores y herencia industrial.